Mi historia

Nací en La Habana y crecí siendo una niña aparentemente alegre, juguetona y muy cariñosa que, como puedes ver en la foto, detrás de esa alegría, guardaba una gran tristeza consecuencia de haber vivido abuso sexual en la infancia. Por suerte, mi cerebro archivó esta experiencia sólo para sobrevivir, pero el cuerpo que es aún más sorprendente, guardó todo en su memoria y no se cansó nunca de manifestar la pena. No fue hasta después de casi 3 décadas que pude abrazar a esa niña para darle todo el amor y la protección que necesitaba y poder sentir la libertad de ser hoy quien quiero ser. 

Poco tiempo después descubrí la danza y me refugié en ella para expresar con mi cuerpo todo aquello a lo que no podía dar voz y así fue como comenzó a construirse el sueño de una bailarina que con solo 18 años se presentaba como solista del Lizt Alfonso Dance Cuba en el escenario del New Victory Theater de Broadway y en importantes festivales de danza celebrados en EEUU, Colombia y Francia.

En una de las giras decidí no volver a casa y comencé una nueva vida en España donde me arroparon y tuve la oportunidad de formarme como instructora de Pilates y donde también creí que mi profesión como bailarina no llegaría muy lejos, que necesitaría un trabajo más estable económicamente. Esta frustración me llevó a la puerta de una escuela de negocios cuando ni siquiera sabía cómo se calculaba el IVA, pero aún así me convertí en una pieza referente en el departamento de Contabilidad de la Asociación España con ACNUR.

En España también me enamoré y no tardó en llegar a mí la llamada de la maternidad y con ella, mi primer hijo. Como madre, también me vi muchas veces desbordada en mi día a día por las prisas, las obligaciones y el cansancio, lo que hizo que en ocasiones no dedicara el tiempo suficiente para escucharlo, poniendo pantallas por el medio o gritando como una posesa, deteriorando sin darme cuenta nuestra relación y alimentando con culpa sus reclamos y exigencias hasta el punto de sentirme devorada.

A todo esto, se sumaba mi relación de pareja que colgaba de un hilo y desesperada comencé un largo camino de terapia con dos mujeres que me ayudaron a entender el lenguaje que utiliza el cuerpo desde la raíz de mi propio problema, cómo con mi actitud reproducía constantemente situaciones auto destructivas que terminaban enfermándome y me alejaban de lo que realmente anhelaba en la vida: construir mi propia familia. Este aprendizaje hizo que me interesara por el desarrollo psicomotor en la edad temprana, por el psicodiagnóstico y las técnicas proyectivas, la neurociencia, la descodificación biológica y la energética.

Fue en este proceso que pude darme cuenta de que a pesar de mi profesión, vivía desconectada de mi cuerpo. Fui consciente de toda la rabia que había alojado durante tanto tiempo de tormento, de dolor callado y de frustración por lo poco o incluso nada que se responsabiliza al agresor y pude, gracias a la danza, re-construir el edificio torcido que era mi estructura personal y familiar.

Cuando por fin empecé a ver la luz al final del túnel, me decidí a emprender Danzissimo, un proyecto que nace de lo más profundo de mi, con la intención de seguir creciendo y conectando cada día con la luz de mi Alma. Un proyecto para compartir contigo el maravilloso lenguaje que utiliza el cuerpo y el poder sanador del movimiento. Un proyecto para crear espacios donde compartir juegos y danzas en familia, para disfrutar tiempo sin prisas, sin los agobiantes «tengo que…», y que le permitan al niño enriquecer y activar su atención y sociabilidad. Un proyecto para ofrecer herramientas que te ayuden como madre a forjar una relación sólida con tu hij@ sin tener que sucumbir a sus caprichos y necesarias para que aprenda de ti, que el mundo es un lugar agradable y seguro.

Hoy, comparto la vida con mi marido con el que por fin puedo brindar. Soy madre de dos personitas sensibles e inteligentes: Álvaro, que me ha enseñado que es posible amar al hombre y Zoe, que me ha dado el coraje para luchar contra el silencio. Ellos me anclaron a tierra, han sido el motor de mi crecimiento y quienes me impulsaron a poner en marcha este proyecto que tiene como objetivo conectar con nuestro cuerpo y nuestro ser a través de la danza y crear vínculos sólidos que faciliten la confianza familiar, ingrediente imprescindible en la prevención del abuso sexual en la infancia.

somos cuerpo
somos alma
somos danza 

DATOS DE CONTACTO

   Zahy Vera Mesa

  608 52 17 20

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